La decisión del Gobierno Nacional de hacer obligatorio el pago a empleados del sector privado de un bono de $5.000 no deja de cosechar rechazos en el sector empresarial mendocino que lo ve como una presión más a la que no podrán hacer frente.

El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Tunuyán, Diego Stortini, remarcó “genera una inequidad entre las empresas que viven en la norma y las que no, profundiza la presión tributaria en empresas formalizadas, las que no lo están obtienen una ventaja competitiva porque no están obligadas a pagar el bono”.

En la misma tónica, Mauricio Badaloni, titular de la Unión Industrial de Mendoza (UIM) planteó que su sector no está acepta ni la obligatoriedad del pago del bono, ni el monto difundido y aseguró que “el Estado nacional sólo aprovecha la coyuntura económica y mete un bocadillo a nivel político”.

El bono y la dura realidad de la industria y el comercio

Más allá del impacto que genera el bono en las arcas de las empresas mendocinas, Stortini planteó también el golpe que significa para la industria del Valle de Uco y del interior de la provincia.

“Esta medida no observa la realidad sectorial, hay sectores que están sobreviviendo. En el interior hay un gran drenaje de industrias del Valle de Uco. Acá cierra una empacadora y se instala en el  Gran Mendoza y no hay reemplazo, se quema el frigorífico y no hay un proyecto firme de reapertura y el productor primario está perdiendo la industria que lo tracciona. El comercio tampoco está en condiciones de afrontar este bono,  hoy la economía que exporta no representa más del 15%, el 85% de Pymes están en una situación compleja, hacerlo obligatorio es una pavada”, puntualizó el referente tunuyanino.

Por su lado, Badaloni, se quejó de lo que genera este tipo de anuncios hacia adentro de cada firma. “Acá nadie desconoce la situación que atraviesan los empleados, pero este tipo de enunciados generan más un problema que una solución. Hay muchas Pymes que están pidiendo créditos para pagar sueldos, entonces este anuncio no está viendo esa realidad”, insistió.

Proponen que se pague a cuenta de un crédito formal

Para el titular de la Cámara de Comercio tunuyanina, la única forma de que el pago del bono a privados se haga realidad es que el monto que suponga para cada empresa se tome como un crédito fiscal o pago a cuenta de impuestos.

“El gobierno nos pide control de precios, que seamos solidarios y al mismo tiempo nos pide que aumentemos los costos. Si esta descabellada idea de la obligatoriedad se mantiene, las empresas formales deberían tomar esto como un crédito fiscal o como un pago a cuenta de impuestos. El año pasado en el Valle de Uco se afrontó en cuotas, pero generó una asimetría muy grande, porque en el interior de la provincia la industria está en un 50% informalizada, porque muchos no logran encontrar formalidad”, concluyó.

Fuente: www.diariouno.com.ar

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Rosana Villegas