Diario UNO

El presidente Alberto Fernández dijo este sábado a la mañana que «tenemos previsto que el domingo próximo (por el 12 de abril) se termine la cuarentena por el coronavirus, pero es día a día, hay que ir viendo cómo evoluciona» y afirmó que «salir de ella tiene que ser una cosa muy cuidada». El aislamiento social, preventivo y obligatorio rige desde el 20 de marzo.

 

 

 

«Si salimos como si nada hubiera pasado, y nos llega una persona de España, nos puede hacer un estrago. Hay casos que tendrán que seguir en cuarentena. Seguramente los chicos seguirán sin ir al colegio, la administración pública seguirá con trabajo a distancia, y seguirán los mayores adultos«, dijo el mandatario a radio Mitre.

«El momento más duro que tendremos que afrontar será la primera quincena de mayo«, según las recomendaciones de los infectólogos, y ratificó que el aislamiento social para mitigar el avance del coronavirus «nos garantiza que todo esto duela menos, por eso es tan importante hacerlo. Si liberamos eso, el riesgo es muy grande. Por eso hay que ser cuidadosos con aviones, micros y todo eso».

En relación al caos que se vivió el viernes en las puertas de las entidades bancarias con aglomeración de jubilados y personas que querían cobrar los planes sociales, el mandatario nacional indicó: «Hubo un acto de confianza pero no todos entienden la cuarentena. Se mezcló la improvisación pero el mayor problema fue que a muchos bancos fue mucha gente que no debió haber ido».

 

 

 

 

 

Precisamente después de este grave escenario, teniendo en cuenta el distanciamiento obligatorio para evitar los contagios, el Banco Central resolvió extender la atención en los bancos dos horas y ampliarla a este sábado y domingo para descomprimir la situación.

En Mendoza, la apertura se dispuso para las 8 y el cierre a las 15 pero la afluencia de público fue menor considerando que sólo se pagaban las jubilaciones y pensiones según la terminación del DNI (de dos números). El Ingreso Familiar de Emergencia de $10.000 de ANSES se abonará a través de los cajeros automáticos.

El Presidente reconoció que «alguien hizo mal las cosas, no cabe ninguna duda», en relación a las largas filas que se registraron y manifestó su «malestar», pero aclaró que el Gobierno no está «pensando en renuncias».

«Estamos trabajando mucho, no estamos pensando en renuncias», dijo el mandatario y aceptó que pudo haber habido problemas en la comunicación de las medidas porque «se difundió vía gráfica y no se tuvo en cuenta la radio, la TV e internet».

«La dureza de algunos bancos me cae muy mal«, dijo el jefe de Estado y recordó que «estuvieron cuatro años llenándose de plata. Espero que en esta instancia entiendan y le presten dinero a las empresas para que se mantengan en pie. Desde el Gobierno hemos hecho todo lo que pudimos».

Por otra parte, Fernández elogió el accionar del sindicalismo argentino frente a la pandemia del coronavirus, al destacar que la CGT puso a disposición de todos los argentinos sus sanatorios, campings y hoteles e indicó que «es un sistema que no está en otro lugar del mundo».

El Presidente dijo que le parece «un acto demagógico» el reclamo de donación de sueldos de funcionarios públicos, pedido por algunos sectores, y destacó que en su Gobierno no tiene «a nadie robando plata, ñoqui o recibiendo sobres por izquierda».

«Los argentinos no tienen un Presidente que trabaja una semana y se toma dos de vacaciones. Tengo funcionarios que no tienen fortunas, cuentas en el exterior, bienes o empresas», añadió.

También advirtió que la situación de Brasil frente al coronavirus «es un peligro exponencial» y consideró que «seguir pensando que la voluntad divina nos va a salvar, es ir por mal camino».

Fuente: www.diariouno.com.ar